Me cae mal la gente egoísta. Me caen mal los que sólo piensan en sí mismos y sólo pueden hacer una cosa a la vez. Me can mal los que usan su blog solamente para anunciar sus escritos en medios impresos o sus “logros”. Me caen mal los que piensan que uno tiene que andar checando sus blogs a ver cuándo les viene en gana postear algo nuevo (me refiero a los que postean algo cada mes o cada que la inspiración les ilumina- soy un fascista del posteo cotidiano, yo). Me caen mal los blogs y la gente que “se cotizan” compartiéndose a cuentagotas. Me cae mal la gente monocroma y monosílaba, la que pretende estar “muy ocupada” y entonces abandona todo porque uy, qué ocupados están, no tienen tiempo para nada que no tenga que ver con la supervivencia propia. Me caen mal los compatriautas que se anuncian en Facebook como “el único DJ mexicano en Londres” y que cuando les escribes para presentarte y ofreces armar algo no te contestan (para “los únicos”, el infierno son, indeed, los otros). Me caen mal los que se aburren, porque eso quiere decir que no tienen imaginación. Me caen mal los que sólo se dedican a una sola cosa y no tienen otros intereses, hobbies o actividades importantes aunque no paguen el alimento diario. Me caen mal los blogs abandonados. Me caen mal los que pretenden que no tienen dinero para invitarte una chela pero luego te enteras que se la viven de viaje. Me caen mal los que “fichan” con una chela durante tres horas hasta que alguien se apiada de ellos y les compran algo nomás por lástima (pero mira su iPod de mil gigas). Me caen mal los que se quejan de la música pero que no saben distinguir el blues del rn’b o el drum and bass del dub. Me caen muy mal los que dicen que las Chivas son mejores que el Arsenal. Me caen mal los que sólo pepenan de los demás y no aportan nada propio. Me caen mal los que no escriben, los que no se acuerdan, los que creen que escribir es un exceso, algo de sobra, algo innecesario, algo “ahí para cuando tenga tiempo”. Me caigo mal a mí mismo porque me importan estas cosas. (OK: y me caigo mal porque también yo he caído en eso). Shíngao.
March 18, 2008 at 7:19 pm
ni que decir: a mi tambien me caen mal.
March 18, 2008 at 7:25 pm
te quiero, horacio!
March 18, 2008 at 9:24 pm
Have you considered anti-depressants? Amigo, no te pongas asi… A mi me cae mal la mala vibra. Alivianate. Lo chido es que tu haces todo lo que queires cuando quieres y que tienes una vida plena y chingona que le sirve de ejemplo al listo que se fija y al que no, es su pedo y su perdida. Te mando amor y paz.
March 18, 2008 at 10:09 pm
Totalmente de acuerdo. Y eso también me cae mal.
March 18, 2008 at 11:22 pm
No nos odies por ser bonitas. Miriam y Dann
March 19, 2008 at 12:40 am
Si si, que la chinguen que la chinguen.
A diferencia de otras listas de odio (particularmente me refiero a la que apareció en el blog de nuestro querido Bef que airadamente le espeté), me parece que tu lista proviene del mismo lugar de donde sale tu generosidad.
Para mi es fácil: una cosa es decir ¡no mamen, ya ni la chingan! (vocablos en mexicano harto clarificadores de la intención de una hate list) y otra muy distinta es decir “si haces estas cosas no eres de mi equipo y me llevo mi portería y mi pelota”.
March 19, 2008 at 1:03 am
El puro arte de la sastrería…
March 19, 2008 at 1:12 am
…y si la intención original es justamente escribir una vez al mes? …..y eso que ya he superado el saber que solo te lee una persona.
Saludos Grind
March 19, 2008 at 1:20 am
Ah, eso es otra cosa… pero los que escriben diario cuando quieren y luego lo dejan un mes porque qué ocupados están… qué hueva. La netz.
March 19, 2008 at 6:43 am
no se agüite. Yo suelo caerle mal a la gente por algunas enlistadas y otras foráneas, pero in the end, si no hubiera quien nos cae mal, cuando llegan los que nos caen bien a las fiestas, no nos sentiríamos tan aliviados.
Te mando un fuerte abrazo.
PS. Eso del iPod de los mil gigas. . . tantas chelas que he disparado con el higado verde de coraje al ver sus aparatitos blancos. . . .!
March 19, 2008 at 9:30 am
A ver, ya en la sobriedad de la mañana: 1. A todos nos caen mal cosas de todos. Que te caiga mal algo de alguien es algo común, muchas veces, sí, intransigente, relativo y por lo tanto cambiable. Todo es transitorio. 2. Los mejores jugadores en buenos equipos suelen caerse mal. (Había que ver al equipo de rugby inglés el fin de semana pasado, por ejemplo). 3. No todo lo que escribo aquí es sobre ustedes (whoever you are). El pronombre personal es también relativo. El que escribe muchas veces lo hace por el gusto de escribir algo, no por querer decir algo, y mucho menos a alguien. No necesariamente, y no siempre. A veces sí, a veces no. El arte de la sastrería consiste en hacerse las cosas a la propia medida. 4. El post se llama “rant” porque eso es, un rant. El que esté libre de ranteos que tire la primera piedra. 5. No me odien por ser sincero. 6. Si me cae mal que alguien no escriba más es un elogio, más que una crítica: quiere decir que quiero saber más, que quiero leer más. Me da withdrawal syndrome. Y ya.
March 19, 2008 at 9:39 am
Hey George, ayer en el pub había un letrerillo: “People bring joy into this room. Some by entering, some by leaving”. ;)
March 19, 2008 at 5:22 pm
Me gusta ese anuncio del pub!!! estoy de acuerdo con tu enunciación de rabia bloggera… y no, no tomes antidepresivos… me caen mal los que se estacionan en segunda fila, los que caminan lento y en medio del andén a la hora pico del metro, los que gritan en los restaurantes… y de los blogs me caen mal también los que deciden abrir un espacio para compartir y mantienen la puerta cerrada… en fin, los detallitos q
March 19, 2008 at 5:23 pm
…ue molestan y hacen valorar los otros, los que dan alivio y ventura… besos
March 19, 2008 at 7:39 pm
[...] gusta que los blogs sean diálogo. Dearest Ernesto lanzó uno de sus rants acá. Es curioso pero aquellos que lo conocen al menos un poco (myself included) sabrán que se trata de [...]
March 19, 2008 at 11:24 pm
Eso deja como a 1% de la población mundial que corre el riesgo de caerte bien, pero ese diminuto porcentaje se divierte con la ansiedad de tu desprecio. Un texto tan viseral que reflexiona sobre lo que personalmente desprecio de muchas personas. De cualquier forma siendo Dj te falto una de las personas que mas gordas caen: los que llegan a pedirte canciones.
Cheers.
March 19, 2008 at 11:32 pm
Fíjate Alfredito que los que llegan a pedirme canciones hasta bien me caen… Un abrazo!
March 19, 2008 at 11:38 pm
By the by, la verdad me ha impresionado la falta de humor con que muchos han tomado este post… paradójicamente los que me han escrito por email para mentarme la madre me tildan de malvibroso (por lo tanto me la mientan). Me caen mal los que se dan baños de pureza, los que piensan que todo se refiere a ellos y los que no se pueden reír de uno mismo o de la amarguetez de los demás.
Sin duda lo que me parece chistoso a mí no le parece chistoso a todos los demás :p
Besinhos a whoever may be reading this.
March 20, 2008 at 12:36 am
No te enojes, Ernesto. Entiendo perfectamente el aguite que causa no encontrar algo nuevo en un blog que frecuentas (por eso -y muchas cosas mas- me encanta tu blog, porque siempre hay algo nuevo), a mi me pasa eso, pero pues no me enojo porque yo misma no publico a diario.
Un beso desde Acapulco.
March 20, 2008 at 4:13 pm
yo a veces me caigo gordisima… y me divierte mucho